Los rechazados de la ITV

Paradójicamente, cada vez descuidamos más nuestros coches. Con eso de que cada vez son más modernos, con menos mantenimiento y con más electrónica nos preocupamos menos de vigilar a nuestro vehículo. A todo ello hay que sumar que los coches, a costa de abaratar costes, cada vez se fabrican con componentes de peor calidad, lo que da lugar a muchos defectos de fabricación. Y no digo esto a la ligera. Es que las estadísticas de la ITV hablan por sí solas: el 30% de los coches que no pasan la ITV son coches con pocos años y que no lo hacen por defectos de fábrica. Dentro de este porcentaje es alarmante que más del 70% no pasan la ITV por fallos graves (fallos que pondrían en serio peligro su circulación), como por ejemplo holguras en rótulas o mal estado de los brazos de la suspensión.
Y es que pese a todo esto, los elementos de la rodadura son los grandes olvidados por los usuarios… ¿alguien revisa la presión de sus neumáticos cada semana como recomiendan los expertos? ¿alguien cambia los elementos de la suspensión cada 60.000 kilómetros como se aconseja? Lo cierto es que sí, pero muy poca gente hace un seguimiento riguroso de su coche. Y hace poco el RACE publicó un estudio en el que se demostraba que los accidentes, causas humanas aparte -alcohol, alta velocidad-, eran en su gran mayoría producidos por un mal mantenimiento: neumáticos gastados o sin la presión adecuada, mal estado de la suspensión o frenos… Un tirón de orejas desde aquí para todos los que tenemos un poco el coche olvidado y nos pensamos que el coche está ahí y no hay que preocuparse de él.
Enlace permanenteMás Otras categorías
Ampliar la información sobre el tema:
Artículos relacionados:
No hay artículos relacionados

